El fuego se convertirá en una clave para seguir la programación de la presente edición del festival donostiarra. Desde la presencia en el título de algunas películas a sinopsis en las que se aprecia la fuerza motriz del fuego interior que atrapa o libera a sus protagonistas. De las potentes llamas que lanzan cineastas consolidados a la combustión incandescente de quienes llegan a Donostia con su primera o segunda película. Ocho ardientes propuestas que incendiarán las pantallas de cine entre el 20 y el 28 de septiembre.

O que arde
Oliver Laxe propone una tensión que arde lentamente, justo desde que Amador sale de la cárcel para cumplir condena por provocar un incendio. Un viaje del misticismo y cotidianidad del Atlas marroquí, que vimos en “Mimosas”, al ritual del campo gallego. Laxe insiste en que su película no va de piromanía, más bien funciona como una reacción al progreso y al abandono de la España vaciada. Con la habitual fotografía de Mauro Herce, termina empaquetando un drama seco, una parábola rural con belleza rústica, fotografiando el fuego interior que roe al protagonista. La propuesta se estrenó en la sección “Un certain regard” Cannes y se llevó el premio del jurado.

Retrato de una joven en llamas
La directora Céline Sciamma (Tomboy) nos descubrió el encanto y el talento de Adèle Haenel al hacerla protagonista de su primera obra en 2007 y ahora retoman trabajo en común en una película de época. Ese retrato en llamas imagina la conexión entre un pintor y su modelo, y la inevitable tensión erótica que surgirá entre ellos. Pero la marca de estilo que reconoce sus trabajos anteriores vuelve a aparecer, tratando la homosexualidad femenina a través de un prisma histórico. La sobriedad de la puesta en escena contribuye en gran medida a la intensidad del fuego erótico, que hierve bajo la superficie de la simulación, en cruces de ojos que lanzan llamas.

La leyenda dorada
El sofocante calor de verano se transforma en fuego a media tarde en la mitad este de España. Chema García Ibarra e Ion de Sosa toman los cuernos de la nueva objetividad en el cine y lo mezclan en su coctelera audiovisual para ofrecer una visión casi utópica de Montasánchez, un pueblo con piscina en la que se remojan y divierten personas de todas las edades bajo la atenta mirada de Nuestra Señora de la Consolación. Los dos directores capturan la luz del verano, creando una presencia mágica en medio de lo cotidiano y su propuesta termina siendo una especie de ofrenda religiosa en imágenes, a modo de celebración.

Thalasso
El agua de los centros de talasoterapia también arde y sirve como lugar de encierro/castigo para quienes acuden a ella. Guillaume Nicloux vuelve a contar con el escritor Michel Houllebecq, enfrentándole esta vez, no a sus secuestradores sino a Gerard Depardieu. Los dos coinciden en un centro de salud termal, y haciendo de sí mismos, terminan reviviendo estados de ánimo nacidos de la frustración. La película avanza entre acelerones surrealistas y frecuentes bromas, en una compacta mezcla de alegría, sinceridad, emoción y tonterías. Pero las cosas cambian cuando irrumpen los secuestradores de Houellebecq y el pasado pasa factura.

Nimic
Desde que rodó “Canino”, el director Yorgos Lanthimos logra entusiasmar a sus seguidores solo con el anuncio de un nuevo rodaje. Así que aunque “Nimic” sea “solo” un cortometraje, hay muchas ganas de ver un proyecto que describe como «un thriller pequeño pero efectivo en un entorno aséptico y simple”. Intuimos una estructura formal intrigante, marca de la casa, para hablar del encuentro entre un violonchelista profesional y un extraño. Un arranque con ramificaciones inesperadas y de gran alcance en la vida del personaje interpretado por Matt Dillon. El universo cinematográfico único que ha construido Lanthimos vuelve a reflexionar sobre identidad, percepción y relaciones.

Zombi Child
Bertrand Bonello avanza en su filmografía, ubicando personajes en espacios y tiempos no previstos. Si en “Nocturama” se centraba en una banda de pijos ricos parisinos que cometen una serie de atentados alentados por el mero hedonismo, ahora nos propone una historia real sobre un hombre haitiano convertido en un muerto viviente y su ficticia nieta que estudia en un internado de élite en París. Bonello crea una espeluznante fantasía de venganza donde afloran las semillas del colonialismo francés. Y claro, la música vuelve a ser una protagonista más, centrada esta en vez en una variada representación del nuevo rap francés.

La red avispa
Olivier Assayas vuelve a las pantallas ofreciendo un intrincado drama de múltiples capas protagonizado por Penélope Cruz, Gael García Bernal, Edgar Ramírez y Wagner Moura. La película se centra en una red de espías cubanos que se infiltra en Florida, pero en manos del director francés, James Bond ni está ni se le espera. Le sustituyen espías proletarios con vidas difíciles que conforman un thriller matizado y apasionante contado con detalles periodísticos y mucha empatía. Assayas lleva su estilo habitual y su urgencia por contar cosas a un tema inesperado en esta crónica que termina siendo épica.

Nuestras derrotas
Jean-Gabriel Périot, aplaudido internacionalmente por sus cortometrajes que navegan entre el documental, la animación y la experimentación, propone ahora un largometraje sobre la urgencia de reformular el debate político y se pregunta si mantenemos fuerza para enfrentarnos al ardiente caos actual. Y lo hace construyendo una película sobre una película en la que colaboran diez estudiantes de cine implicados, tanto delante como detrás de la cámara.. El resultado final presenta una narrativa poética, crítica y política que retrata escenas de huelgas, resistencia y disputas laborales de películas de los años 60 y 70.


José Antonio Vega
 es colaborador de laEscena
@joseanvega64