Enrique Bueres y Toño Barral (segundo y tercero por la izquierda) con unos amigos durante la emisión de El Expreso de Medianoche / FOTO: EL SÚMMUM, NÚM. 36

La mayoría de mis recuerdos de los años ochenta (y primeros noventa) están relacionados con un programa de radio en el que muchos de los que estábamos interesados en la música independiente nos refugiábamos. Porque aquello no era un programa de radio, era un refugio. Entonces no había podcasts, playlists, ni Spotify, así que la única forma de descubrir nuevos músicos y nuevas músicas era sintonizar algún programa que fuera un poco más allá de las radio-fórmulas que tanto éxito tuvieron durante esos años (40 Principales y Cadena 100 principalmente). Precisamente en Radio Asturias,emisora de la Cadena SER en las que se escuchaban los 40 Principales, comenzó a emitirse en el año 1983 –si mal no recuerdo– un programa diario (se emitía todos los días excepto sábados, de 11 de la noche a 2 de la madrugada) que llenaba las noches y las madrugadas de los musicalmente inquietos e insatisfechos, quitándonos horas de sueño. Y de estudio, en mi caso. El programa era El Expreso de Medianoche (conocido entre sus oyentes como El Expreso), y su director y presentador era Enrique Bueres.

En aquel tiempo Radio Asturias tenía dos programaciones bien diferenciadas. Durante el día, radio fórmula comercial, y a partir de las 10 de la noche programas musicales especializados. De 10 a 11 de la noche, programas como Reacción psicótica (Rico Roces), Gaitas, arpas y zanfoñas (Fernando Largo), Bandidos y mulatas (Ángel González), Pop y otras pasiones (Julio César Iglesias) o Derrame rock (Alberto Toyos) repasaban la actualidad de diferentes estilos musicales y calentaban el ambiente de cara al comienzo del Expreso (que ahora que lo pienso, curiosamente, no empezaba a medianoche).

Echando la vista atrás, me doy cuenta que la mayor parte de los grupos que he escuchado (y pinchado) más o menos ininterrumpidamente durante los años 80, 90 y bien entrados los 2000 son bandas que descubrí en el Expreso. The Smiths (repito, The Smiths, palabras mayores), Housemartins, Billy Bragg, Los Locos, Pixies, Talk Talk, The Style Council, Golpes Bajos, Javier Bergia, Prefab Sprout o The Church son algunas de las bandas y solistas a los que me refiero.

Paisanaje alternativo en el Misa de Doce / FOTO: PACO PAREDES

Tampoco hay que olvidarse que Radio Asturias y El Expreso de Medianoche apoyaron durante aquellos años de una manera contundente a la música asturiana. Grupos como Ilegales, Paso de Cebra, Los Locos, La Princesa de Éboli, Crimen Perfecto, Salón Dadá, Crónicas Húmedas, Imágenes de Archivo, Esquil y los Mures o La Raza del Ático sonaban habitualmente en el 97.5 de la FM. Incluso Los Berrones… Además, en el año 1984 la emisora puso en marcha un concurso de maquetas por el que durante los siguientes años pasaron la mayoría de los grupos que se habían formado en Asturias en esa época. Y El Expreso de Medianoche fue el programa elegido para dar a conocer a todas esas nuevas bandas que se presentaban al concurso. Doy fe de que algunas eran tremendas. Yo otras, eran -también- tremendas. Ya me entendéis.

Asturias –Oviedo en particular– fueron durante aquellos años un carnaval casi perpetuo y un hervidero de personajes creativos que brillaban con luz propia. Germán Madroñero, Luis Antonio Suárez, Emilio Sagi, Los Salón Dadá, Nunilo, Rico Roces, Pablo Vaquero, los Barral o Paco Cao desfilaban de lunes a domingo por locales como La Santa Sebe, Misa de Doce, Chiribí, Casablanca, Vértigo, Metro, la Santina, Pick Up, Factory, Motown, Tamara, Almacén o Garage Hermético. Quizás este ambiente tan especial, que con el tiempo se ha perdido (no hay más que salir de casa en nuestra aburguesada y tirando-a-rancia ciudad), hizo posible un programa como El Expreso de Medianoche. Tiempos aquellos…

Vaya a continuación mi homenaje al Expreso, con una playlist de Spotify que contiene algunos de los temas que sonaban habitualmente en el programa. Y los que faltan.

José Castellano es editor de LaEscena
lemarais.es