Fotograma de “Mektoub, My Love. Canto uno”, de Abdellatif Kechiche

Sevilla tiene un color y una programación cinematográfica especial. Su Festival de Cine llega a la edición número 15 y lo hace con la fuerza y arrebato asociado a la adolescencia. Una reivindicación que aparece en los seis carteles promocionales que usan fotogramas de películas vistas en ediciones anteriores, con jóvenes como protagonistas. Quien viaje a la capital andaluza se asegura una puesta al día de la mejor cosecha continental con 220 películas participantes procedentes de 52 países, de las que 35 son premiere mundial y 116 son estrenos nacionales. Entre la avalancha de producciones aparecen destacados nombres que copan premios en los más destacados festivales y llenan páginas en revistas especializadas. Aquí van ocho.

MIA HANSEN-LøVE
Mia Hansen-Løve lleva dos décadas rodando películas de belleza lírica. Desde “Todo está perdonado” hasta “El porvenir”, Oso de Oro en Berlín, su filmografía parece flotar, reflejando un estado de ánimo y un tono, en el que ella es una maestra. La directora parisina usa el paisaje y el lugar como un personaje silencioso. Por eso, India aparece de manera muy destacada en “Maya”, una historia agridulce de amor y rehabilitación. Y lo hace a través de Gabriel, secuestrado en Siria, que viaja a Oriente por consejo de su psiquiatra. Allí conocerá a Maya, la hija de su padrino. En busca de lo cotidiano, la directora capta sutilmente la idiosincrasia de sus protagonistas y teje una fina red emocional con una buena dosis de realismo mágico.

Fotograma de “Maya”, de Mia Hansen-Løve

 

OLIVIER ASSAYAS
¡Cuidado! “Non fiction” se presenta como una ácida comedia, pero en manos de Olivier Assayas puede pasar cualquier cosa. El director francés vuelve a poner el foco en la irrupción digital a nuestro alrededor, tal y como vimos en “Personal Shopper” que también estuvo en Sevilla. Ahora se lanza a investigar las promesas y los escollos del arte en la era de la comunicación digital, dando el protagonismo a un editor (Guillaume Canet) y a su exitosa esposa (Juliette Binoche) que se adapta al panorama de los nuevos medios. Junto con el resto de personajes conversan sobre la marca que deja la transición digital en su generación, afectada por una crisis de valores y creencias. ¿Hilarante crítica social? Veremos.

Fotograma de “Non Fiction”, de Oliver Assayas

 

VALERIA BRUNI TEDESCHI
La directora italiana vuelve a la ciudad después de recibir en 2016 el Premio Ciudad de Sevilla por su trayectoria como actriz (‘La alta sociedad’, ‘Locas de alegría’) y como directora (‘Es más fácil para un camello’, ‘Un castillo en Italia’). En “La casa de verano” continúa apostando por la línea semi-autobiográfica y lo hace interpretando a una cineasta que está tratando de trabajar en el guión de su próximo proyecto. Su receta se basa en una tragicomedia sobre las debilidades de la burguesía embebida en alcohol. Por eso incluye a su madre y a su hija –que también se interpretan a sí mismas– y a Valeria Golino, que pone rostro a su hermana, ex primera dama francesa. En el fondo, intenta hacer una radiografía del mundo herméticamente cerrado en el que vive.

Fotograma de “La casa de verano”, de Valeria Bruni Tedeschi

 

LASZLO NEMES
“Atardecer” es un drama de misterio oculto sobre las ansiedades del agonizante imperio austrohúngaro, justo antes de la Primera Guerra Mundial. Pero cuando el director de la oscarizada “El hijo de Saúl” se enfrenta al tema, éste cobra otro sentido. El misterio deriva hacia lo extraño y todos los miedos y premoniciones se proyectan en una elegante tienda de sombreros en Budapest. El característico estilo de Nemes sigue presente, desde las tomas largas, al primer plano persistente en la cara del personaje principal, pasando por el enfoque superficial de la realidad circundante.

Fotograma de “Atardecer”, de Laszlo Nemes

 

ROBERTO MINERVINI
“¿Qué vas a hacer cuando el mundo está en llamas?. Roberto Minervini nos lo pregunta en su nuevo documental, premiado en Venecia, y usa ese interrogante como título. Las llamas son literales porque se centra en el caluroso y sofocante verano de 2017 en Luisiana y Mississippi. La película entrelaza varios hilos principales en torno a la población afroamericana de los dos estados sureños y lo hace con imágenes contundentes en blanco y negro. Una serie de asesinatos brutales provocó conmoción en el país y sirven al director italiano para hacer un retrato íntimo de las vidas de quienes luchan por la justicia, la dignidad y la supervivencia en un país que no está de su lado.

Fotograma de “¿Qué vas a hacer cuando el mundo está en llamas?, de Roberto Minervini

 

ALEKSEY GERMAN JR
El director ruso vuelve a la programación de Sevilla tras su aclamada “Under Electric Clouds”. Y lo hace con “Dovlatov” un retrato del escritor ruso-judío Sergei Dovlatov (1941–1990), cuyos brillantes textos irónicos estaban prohibidos en la Unión Soviética de Brezhnev. German utiliza al escritor maldito para armar una pieza artística y emocionalmente convincente, describiendo una época en la que muchas personas se convirtieron en disidentes o emigraron en contra de su voluntad. Los grandes planos y encuadres fueron determinantes para el jurado de la presente edición de Berlín, que le otorgó el Oso de Plata a la Contribución Artística.

Fotograma de “Dovlatov”, de Alexei German JR

 

ABDELLATIF KECHICHE
Tomar el sol, coquetear, comer, escuchar música y bailar. Y así pasan días y noches en el más puro hedonismo. “Mektoub, My Love. Canto uno”, sexto largometraje del director tunecino afincado en Francia parece un desahogo creativo después de la pesada carga emocional que supuso “La vida de Adele”. O puede que no sea así y se está reivindicando como alguien que deja de lado el autocontrol y lleva al extremo su estética personal. Lo que es seguro es su entrega absoluta a la minimalización de la narrativa, rozando el formato de las fotonovelas y poniendo un pie en el cine comercial. Tocará comprobarlo en la segunda parte, ya rodada.

Fotograma de “Mektoub, My Love. Canto uno”, de Abdellatif Kechiche

 

NURI BILGE CEYLAN
Como blanco y en botella. Si se nombra nieve y Anatolia estamos hablando del consagrado director turco que rodó afamadas películas como “Winter Sleep” o “Erase una vez en Anatolia”. Con “El peral salvaje” vuelve a tratar sobre la condición humana, y sobre la soledad, pero no sobre las condiciones sociales, porque no encuentra motivación en ello, a pesar del empeño de parte de la crítica en verlo así. Su estilo sigue siendo inconfundible con dosificadas dosis de arrogancia, humor y oscuridad que encaja en un discurso elegante, cocido a fuego lento, sin prisas. Por eso vuelve a la idea de la infancia y su ciudad natal, a través del escritor que regresa con un sabor agridulce.

Fotograma de “Under The Pear Tree”, de Nuri Bilge Ceylan

 

Jose Antonio Vega es colaborador de laEscena
@joseanvega64