Pedro Masaveu, pasión por Sorolla / FOTO: LAESCENA

Dicen las hemerotecas que la segunda colección particular mas importante (en calidad y en cantidad) de obras de Joaquín Sorolla es la que reunió Pedro Masaveu Peterson. Solo la supera, y no por mucho, la de Archer Milton Huntington, fundador de la Hispanic Society of America y también gran amante de la obra del pintor de la luz. El empresario y filántropo asturiano, del que ahora se cumplen 25 años de su muerte, era declarado admirador de la obra de Joaquín Sorolla y Bastida (sin duda uno de los artistas más prolíficos y fascinantes que ha dado la historia de la pintura española moderna, con un catálogo que ronda las 5.000 pinturas y los 8.000 dibujos), y durante todos sus años al frente de la Colección Masaveu –una de las colecciones privadas más importantes de Europa– consiguió integrar en ella casi 60 lienzos del pintor valenciano correspondientes a todas sus etapas creativas, desde su época de formación hasta sus últimos años de producción.

Ahora, por primera vez todas las obras de Sorolla originalmente propiedad de Pedro Masaveu Peterson (a excepción de una, la que se exhibe en el Centro Nacional de Arte Reina Sofía) se exponen en un mismo espacio, bajo el título “Pedro Masaveu: pasión por Sorolla”. Y el espacio no es otro que la cúpula del Centro Niemeyer de Avilés, un lugar que a simple vista podría no parecer el más adecuado para una muestra de estas características, pero que a tenor del resultado, parece que la elección ha sido un acierto. Ante la dificultad reconocida del espacio diseñado por el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer (sobre todo en lo referido a las paredes, curvas en casi todo el recinto tanto en lo longitudinal como en lo latitudinal) la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, promotora y organizadora  de la muestra con el propio Centro Niemeyer, ha dispuesto casi la totalidad de las obras (a excepción de los grandes formatos) en el centro de la sala sobre estructuras exentas de hormigón, madera y cristal, que permiten una visión inusual de las piezas respecto a como se muestran habitualmente en los espacios expositivos más convencionales, casi siempre colgadas sobre pared. Dicen los textos que abren la exposición que los soportes que sustentan las obras están inspirados en los caballetes de cristal que la arquitecta italo-brasileña Lina Bo Bardi diseñó para exponer la colección del Museo de Arte de São Paulo. Lo curioso del diseño museográfico es que las diferentes obras parece que flotan en el aire y, en muchos casos, dialogan unas con otras. Sin duda un montaje arriesgado cuyo resultado da a “Pedro Masaveu: pasión por Sorolla” una tridimensionalidad no muy habitual en una exposición de pintura, teniendo en cuenta que las obras se pueden disfrutar por delante (lo habitual), pero también se pueden ver la parte trasera de los lienzos, los marcos, los costados y las diferentes inscripciones que suelen acompañar a una obra de arte en la cara que habitualmente no se ve. Todo esto hace que“Pedro Masaveu: pasión por Sorolla” sea, sin duda, el hito más importante que ha acogido el Centro Cultural avilesino desde su puesta en marcha en el año 2011.

Joaquín Sorolla y Bastida. Niños en la playa. Estudio para “Verano”, 1904. Propiedad: Colección Masaveu. © De la reproducción: Fundación María Cristina Masaveu Peterson / FOTO: MARCOS MORILLA

 

El conjunto de cuadros mostrados en  “Pedro Masaveu: pasión por Sorolla” recoge diversas temáticas habituales en la obra del pintor: la luz (sobre todas las cosas), el mar, las playas y los niños, además de un buen número de retratos. Entre las piezas más destacables, La familia de don Rafael Errázuriz Urmeneta (1905), Mi mujer y mis hijas en el jardín (1910), Playa de Valencia. Sol de tarde (1908) y Cosiendo la vela (1904) (todas ellas pertenecientes a la Colección Masaveu, propiedad de la Corporación Masaveu, gestionada por la Fundación María Cristina Masaveu Peterson), y Transportando la uva. Jávea (1900) y Corriendo por la playa. Valencia (1908), de la Colección Pedro Masaveu, que a la muerte del filántropo pasó, como dación en pago de impuestos de sucesión, a ser propiedad del Principado de Asturias y que alberga en la actualidad el Museo de Bellas Artes de Asturias. Como nexo entre las pinturas que componen la muestra, el dominio de la luz hizo grande a Joaquín Sorolla a través de los amaneceres y atardeceres, playas soleadas y jardines en penumbra, y escenas populares de campesinos y pescadores.

La muestra está comisariada por Blanca Pons Sorolla, biznieta y una de las máximas expertas en la obra del artista. En su encuentro con la prensa, resaltó la importancia de la exposición, que definió como excepcional, única e irrepetible, ya que una parte importante de los cuadros que la componen no habían sido mostrados en público hasta ahora. La muestra, según sus palabras, no es un recorrido cronológico por la obra de su bisabuelo, aunque cuenta con obras que van de su época de estudiante de Bellas Artes –concretamente una copia de un Velázquez– hasta obras de su madurez e incluso de sus últimos años. Habló (mucho, y siempre en presente) de la figura de su bisabuelo, un hombre que nació para ser pintor y cuya máxima prioridad era estar con su familia (pintando, a poder ser), en la casa que hoy es su museo en Madrid, en la que se encuentran los jardines que diseñó a modo de estudio natural.

“Pedro Masaveu: pasión por Sorolla” se complementa con otras dos exposiciones, ubicadas en las dos salas laterales de la cúpula del Centro Niemeyer, que explican el universo Sorolla a través de “Sorolla en su paraíso” (un recorrido fotográfico de la vida del pintor), y “Notas de Asturias” (una colección de bocetos, pequeños formatos y apuntes que el artista realizó en sus viajes al Principado), ambas comisariadas por Consuelo Luca de Tena, directora del Museo Sorolla de Madrid.

Pedro Masaveu: pasión Por Sorolla
Exposición organizada por la Fundación María Cristina Masaveu Peterson y el Centro Niemeyer
Centro Niemeyer, Avilés, Asturias
Del 28 de junio de 2018 al 6 de enero de 2019


José Castellano
 es editor de LaEscena
lemarais.es