Rose Lowder es una veterana cineasta, reconocida internacionalmente por sus aportaciones al cine experimental de las cinco últimas décadas. La Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo (SACO) programó una retrospectiva suya, comisariada por Elena Duque. En la Escuela Municipal de Música se presentaron dos cuidadas sesiones con proyección en 16 mm. LaEscena mantuvo un encuentro con ella, previo a la primera sesión.

Rose Lowder, de nacionalidad británica, habla un correcto y reposado español, porque nació en Perú. Comenzó a formarse como pintora y escultora en Lima, en diversos talleres y escuelas de arte. Posteriormente se traslada a Londres, donde combina su vocación artística, con el montaje de películas comerciales. Ese doble campo de trabajo resulta determinante, ya que A sus intereses pictóricos suma un profundo conocimiento de las técnicas visuales.

En 1972 decide dar un giro a su vida y se instala en Aviñón, ciudad francesa en la que sigue viviendo. Es allí donde comienza a hacer experimentos cinematográficos, primero sin cámara, trabajando con película transparente de 16 mm, en la que hace agujeros con una taladradora y en la que va dibujando líneas con rotuladores permanentes. Esos trabajos, realizados en bucle, fueron agrupados bajo en nombre de Loops y ya dan pistas sobre sus posteriores trabajos, al centrar su investigación en la percepción visual en relación con los medios de expresión cinematográficos.

A finales de los años setenta, la cineasta se concentró en las diferentes formas en que se pueden modificar las características visuales gráficas y fotográficas de la imagen a medida que se transforma en el tiempo. Habló de ello en sus presentaciones, “mi forma de trabajo es relativamente minuciosa y compleja, ya que consiste en grabar una sucesión de imágenes, fotograma a fotograma, en la cámara, de forma que aparecen simultáneamente cuando se ven proyectadas en la pantalla”. Es la época de Les tournesols, una de sus obras cumbre, una película de tres minutos en la que registra un campo de girasoles desde una gran cantidad de focos, consiguiendo que la imagen se desplace constantemente.

La técnica y los resultados se van complicando en Bouquets, una serie de películas formadas por una tira de 1 minuto de duración, filmadas fotograma a fotograma, pero en orden no cronológico. Ella explicó las dificultades del proceso: “para realizar un seguimiento de lo que se inscribía en la tira de película, así como de su ubicación en el rollo, necesitaba anotar lo que se estaba haciendo en un formato fácil de usar y fácil de usar”. Por eso cuando finalizaba la filmación de un rollo, copiaba la información de la gráfica en un cuaderno. El resultado se puede comprobar en Notebooks by Rose Lowder, libro que presenta reproducciones directas de los cuadernos de la cineasta, con información sobre la ubicación, la ecología y la filosofía de cada granja orgánica en la que se filmaron. Se puede reservar en www.bookstore.v.s.w.org/products

Cierren los ojos para escuchar a Rose Lowder e imaginen veleros atravesando campos de amapolas. Pero si pueden, vean sus películas.

Escuchar la charla entre Rose Lowder y José Antonio Vega en Mixcloud

Jose Antonio Vega es colaborador de laEscena
@joseanvega64