Con un estilo muy particular y transgresor, fusionando varios géneros musicales sin perder la esencia rap que le caracteriza, el artista vallisoletano Erik Urano actuará por primera vez en Oviedo el viernes 17 de julio. Acostumbrándonos todavía a la nueva normalidad, el rapero ofrecerá su primer directo después del confinamiento. Para el segundo concierto del ciclo Tiempos Nuevos, celebrado en el patiro del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo, el artista compartirá escenario con Westia. Además de asegurar la ilusión por su primera actuación en la capital asturiana, el rapero también nos cuenta en esta entrevista algunos detalles de su último álbum, “Neovalladolor”.

¿Cómo definirías tus trabajos en una frase?
Una crónica distópica de una realidad muy cercana.

El 20 de marzo salió tu nuevo álbum ‘Neovalladolor’. ¿Cómo fue el lanzamiento en plena pandemia?
Ha sido extraño porque se ha visto bastante sepultado por los acontecimientos, pero a la vez también es verdad que la situación ha creado cierto misticismo alrededor del disco por su estética y discurso. Al final ha sido un poco la situación que se ha presentado, hemos intentado hacerlo lo mejor posible para que la gente pudiera disfrutarlo y que les acompañara un poco en el confinamiento.

¿Qué representa ‘Neovalladolor’ en relación a tus trabajos anteriores?
Representa una vuelta más de tuerca, como una confirmación de mi propio estilo. Más que discos ubicados en un género u otro, se trata de una especie de “autogénero”, por decirlo de alguna manera. Al final siempre hay un discurso y una estética imperante muy rap, que es lo que hago, pero es una etiqueta que se ha quedado demasiado apretada.

¿Cuál dirías que es la línea narrativa o conceptual que cohesiona las canciones del disco?
Es una descripción de la realidad que vivo y de la realidad que creo que viene. Es una crónica de un futuro muy cercano. En el avance como sociedad que estamos viviendo, cada vez hay más tecnificación, más acercamiento a una sociedad digitalizada y tecnológica y más polarización en el pensamiento: o blanco o negro, mientras que perdemos la escala de grises.

Entre los temas o críticas que tratas en el disco, ¿cuál es la que más destacarías?
‘Neovalladolor’ es bastante multidisciplinar, no es que haya un tema concreto del que hablar, sino que al describir mi realidad y mi actualidad, abarca varios temas. No deja de tener un punto de vista un poco filosófico de la sociedad, quizás el tema con el que más me identifico sea ese, el autoconocimiento.

Tus canciones fusionan varios estilos, ‘Molecular’ la defines como “perreo subatómico”. ¿Considerabas arriesgada la fusión del rap con ritmos de reggaetón?
La verdad es que no. También ese tema lo considero más dancehall, aunque en cierto punto tenga ese dembow. El reggaetón en sus orígenes era el rap de Puerto Rico, allí lo hicieron de una manera más autóctona y ha acabado conquistando el globo, pero para mí sin duda el reggaetón no deja de ser una especie de tentáculo del rap. No sólo no lo veo antagónico, sino que lo veo bastante cohesionado. Aquí en España el concepto de rap se ha visto muy acotado y ha sido ciertamente sectario, pero en realidad el rap o el hip hop en general es una mutación constante. Desde sus inicios ha ido cambiando y evolucionando. Igual aquí, más el público que los propios artistas, intentaron hacer algo demasiado cerrado. Al final yo he mamado de todo eso, pero esas influencias, junto a otras, han acabado por conformar lo que hago ahora.

Intento no estar demasiado sometido a las modas y a las corrientes y hacer un poco lo que me salga de la manera más natural.

¿Cuál sería la relación de Erik Urano con la ciencia ficción y el cosmos?
Una inquietud más en mi vida. Todo el tema del cosmos lo veo algo súper natural como ser humano. Creo que a todos nos puede generar en mayor o menor medida cierta inquietud, al final es un poco nuestra casa, es donde vivimos y es lo que hay. La ciencia ficción es un género más dentro de las corrientes artísticas. Me resulta muy interesante este concepto de intentar vislumbrar ciertos futuros que, aunque no conozcamos, de alguna manera vamos hacia ellos. Incluso referentes de la ciencia ficción que imaginaron un cierto porvenir y no es que lo adivinaran, sino que lo han ido modelando. El futuro en el que ahora estamos es un poco gracias a ellos también.

En alguna ocasión has comentado que tu responsabilidad con la música es hacerla atemporal. En una sociedad de consumo musical tan fugaz como en la que vivimos actualmente, ¿cómo llevas esto a cabo?
Intentando hacerlo de la manera más natural posible y tratando de dejar de lado las corrientes y las olas que estén reinando en ese momento. Ahora que estamos tan sometidos a los números y a los likes es complicado y creo que muchas veces las creaciones artísticas están más enfocadas a ganar esos likes y esos números. Lo que sucede con todo esto es que se corre el peligro de que al intentar estar surfeando tanto una ola, ésta se agote y tú te hundas con ella. Tampoco quiero ser pretencioso porque no es algo que haga muy conscientemente, simplemente intento no estar demasiado sometido a las modas y a las corrientes y hacer un poco lo que me salga de la manera más natural. Supongo que es el secreto de lo atemporal, la autenticidad.

¿Qué papel juegan las metáforas en tus canciones?
Creo que es una función bastante importante. Es un recurso literario muy bonito, sin embargo, han sido bastante castigadas o simplificadas por mucha gente que hace metáfora fácil. A mí me gusta encriptarlas un poco más, lo veo un recurso muy bonito pero muy complicado de que sea realmente bueno. Al hacer tantos paralelismos con el cosmos o la ciencia y cosas así, es un recurso que utilizo mucho para metaforizar o codificar mi realidad de alguna manera. Al final de lo que hablo no deja de ser sobre el día a día de una persona normal, pero de una manera ciertamente encriptada y con ese tipo de metáforas.

¿Cómo afrontas tu concierto del próximo viernes en el ciclo Tiempos Nuevos desde la nueva normalidad?
Con cierta incertidumbre, nunca he hecho un concierto para gente sentada. El planteamiento de directo llevado siempre ha sido de gente sudando, golpeándose y empujándose (risas). Va a ser raro, pero no deja de ser una experiencia más, especialmente cuando estamos atravesando un momento en el que no hay alternativa y la responsabilidad es hacerlo así. A partir de eso, simplemente a disfrutarlo y a vivir la experiencia, que nunca he estado tocando en Oviedo y me hace ilusión.

¿Qué habrá después de ‘Neovalladolor’?
Estoy empezando a trabajar en un EP que llevará más o menos esa línea narrativa futurista y distópica. Veo todos mis trabajos metidos en una especie de evolución lógica. Los trabajos anteriores funcionan como un preludio del siguiente, mientras que los que vengan los hago siempre pensando en esta película que voy rodando poco a poco (risas).

Erik Urano actúa en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo el viernes 17 de julio  de 2020 a partir de las 20 horas junto con Westia. El acceso es gratuito por estricto orden de llegada al recinto.


Irene Roselló
es colaboradora de LaEscena