Construcción mental. Plano III, 2021. Grafito, pastel y pintura coreana sobre papel Canson Montval. Deetalle

Mind´s Constructions es el título de la exposición que presenta Raquel Algaba en la galería Arancha Osoro de Oviedo. Piezas escultóricas de cerámica y dibujos de gran formato configuran una instalación estimulante. La figura humana, en proceso de metamorfosis, y una restricción cromática limitada al blanco y negro, son protagonistas. La fragilidad de la cerámica esmaltada y la delicadeza de las pinturas transmiten sensaciones relacionadas con la vulnerabilidad del ser humano. Ya el nombre, Construcciones de la mente, señala la estrecha relación que existe entre las manifestaciones artísticas y el pensamiento, convirtiendo el grafito y el barro en soportes idóneos para la materialización de dichos pensamientos.

Esta propuesta parte de 2018, tras una experiencia vital y artística en Japón; allí profundizó en el conocimiento del Go, un juego tradicional de fichas blancas y negras en el que, más allá de su carácter competitivo, se plantea un camino hacia el autoconocimiento. También se intuyen, por el tratamiento formal de las figuras y por su sencilla exhibición, referencias a algunos de los espectáculos y ceremonias tradicionales japonesas, a la desnudez del teatro de máscaras noh y al teatro de marionetas Bunraku, una atracción ya enraizada en la artista desde su propia formación como escenógrafa. A partir de elementos como el silencio y la quietud, los espectadores llegan a conectar con planos emocionales frecuentemente dormidos. Una experiencia que nuestra creadora traspasa a las pequeñas piezas cerámicas que ahora contemplamos.

Desde esa búsqueda de lo esencial es desde donde nacen las obras de Raquel Algaba, y donde el dibujo cobra fuerza como vía natural para la configuración del conocimiento; es el grafito sobre papel blanco lo más cercano a la idea y la forma más directa de acceder a estadios más profundos. Encontramos algunos de esos dibujos en la exposición; en Construcción mental. Plano III se advierte cómo, a la delicadeza del grafito se suman las cualidades propias del papel Canson, los matices del pastel y otros efectos y texturas procedentes de una pintura coreana, muy especial, que recuerda a la tinta china. Es en estas obras donde amplias superficies planas y blancas poseen connotaciones de vacío y de silencio tan presentes en la cultura oriental. Los rostros y las figuras se organizan en campos geométricos a manera de tramoyas, con bandas estratigráficas a base de estampados que luego aparecen transferidos a algunas de sus esculturas.

Tsumego III, 2019. Escultura cerámica

 

El montaje expositivo es sencillo, favoreciendo la integración de las figuras en el espacio. Algunas piezas, modeladas y esmaltadas, disponen de su hábitat y su propio discurso. En otros casos, fragmentadas, se entrelazan unas con otras generando una intensa sensación de fluidez. Los huecos actúan como silencios, incorporando cierto sentido reflexivo y existencial que la historiadora del arte Susana Blas, en el excelente texto de presentación, relaciona con las pinturas de Paula Rego y con las instalaciones de Juan Muñoz pero, muy especialmente, con las singulares tramas teatrales de Robert Wilson, en las que cada silencio y cada vacío, requiere de la implicación del espectador.

En Mind´s Constructions se crea una sensación de cercanía propiciada por los pequeños formatos pero, sobre todo, por la sencillez de las formas orgánicas en las que el sentido del tacto parece cobrar protagonismo. Desprenden una naturalidad no exenta de misterio, provocando interés por descubrir los significados que contienen y que, de alguna manera, los títulos pueden llegar a sugerir. Las obras Tsumego III, IV, V, VI… aluden a un aprendizaje individualizado e introspectivo que contribuya al autoconocimiento. El ser humano ante sí mismo y su propia complejidad. Cada escultura de esta serie es un mundo en sí, su belleza se encuentra en la proporción y en la armonía formal, en esa línea fronteriza surgida del encuentro entre el acabado mate del esmalte blanco, que sirve de base, y los hermosos dibujos estampados en negro, de naturaleza vegetal que, como cuerpos tatuados, parcialmente lo cubren. Su carácter híbrido, entre materia cerámica y una representación antropomórfica condensada en los rostros, incorpora una lectura inquietantemente surreal que la aproxima a alguno de los trabajos más poéticos de la artista salmantina Carmen González que, en la serie La espera, concentra en una única pieza toda la poética de la frágil existencia humana, como ahora lo consigue Raquel Algaba en esta excelente exposición.

«Mind’s Constructions», Raquel Algaba
Galería Arancha Osoro, calle Independencia 6, Oviedo
Hasta el 28 de febrero 2022

[Artículo publicado en La Nueva España el 27 de enero de 2022]


Santiago Martínez
 es profesor de Historia del Arte
saguazo@yahoo.es