S/T. Madera lacada e impresión digital. 60x50 cm.

Inmersa desde hace años en una creación artística centrada en el análisis de la forma y sus infinitas posibilidades, María Braña es una de las mejores representantes de la abstracción geométrica y, sobre todo, si consideramos su apuesta por una metodología de trabajo que se apoya en el diseño e impresión digital, recursos perfectos para su lenguaje plástico, y en unos materiales que, como el Dibond o el PVC, se han convertido en sellos de su personal estilo. En Traspasar el umbral la artista profundiza en aspectos intrínsecos a estos materiales de esencia industrial, potenciando sus posibilidades formales y expresivas, como la lisura y pulcritud, la limpieza de corte y la concreción del color. Pero, sin duda, la apuesta más interesante en estas nuevas creaciones, se halla en las indagaciones en torno a la estructura interna de la obra, deslizándose, desde el plano bidimensional, característico de la plástica tradicional, hacia un espacialismo en el que los efectos tridimensionales -superposición de planos, perforación de las superficies “pictóricas», gradaciones del color- han pasado a convertirse en realidad.

Ese carácter espacialista no es nuevo en sus propuestas, pero ahora se muestra de manera más contundente, abre nuevas vías de comunicación y favorece un análisis introspectivo de cada pieza. Como afirmó el crítico Rubén Suárez, gran conocedor de su trayectoria, “sus obras aúnan las aspiraciones de renovación formal que preconizaron movimientos como el Arte Madí o el Arte Concreto, con las posibilidades de expresión que, para la abstracción geométrica, ofrece el mundo digital”. En los trabajos de María Braña, están presentes estas preocupaciones por el análisis de la forma y el color, pero también por los presupuestos estéticos de la Abstracción Post-pictórica, como advertimos en las excelentes piezas de formato irregular, obras hard edge próximas a los planteamientos de Kenneth Noland, en las que la asimetría de los límites, encuentra su equilibrio en la estructura interna y en el perfecto acabado. Nuestra artista ha encontrado en los medios informáticos una alianza adecuada a sus intereses, actualizando y reinterpretando dichos referentes históricos, alejándose progresivamente de ellos, hallando nuevas soluciones en unas obras de arte con identidad propia.

En Traspasar el umbral se intuyen indagaciones que van más allá de los aspectos puramente formales. El volumen y la profundidad traspasan físicamente la materia, acentuándose en algunas piezas mediante tramas de moirée -otra de las aportaciones de la artista- que generan efectos ópticos, dinámicos y lumínicos, provocando sensaciones que pasan del ámbito racional al emocional. Existe un tratamiento holístico e integrador en estas propuestas, se observa con claridad en los formatos más pequeños e íntimos y en las obras sobre papel hecho a mano, creadas con pigmentos naturales, tinta y collage, y que propician un hermoso equilibrio entre la imperfección natural de la materia prima que las conforman y la aportación constructivista de su creadora.

Vista de la exposición

 

María Braña realiza una profunda reflexión sobre los límites en la práctica artística en torno a la superficie, el color y el espacio, alejándose de las superficies planas y acentuando una volumetría de carácter escultórico. Mantiene rasgos del purismo de las corrientes plásticas de vanguardia, pero además, en las piezas de mayor formato, introduce perspectivas arquitectónicas y formas geométricas inspiradas en proyectos constructivos, ecos de alguno de los mejores arquitectos de raíz racionalista y proyección humanística, como Mies van der Rohe o Le Corbusier, que han sido trascendidos por ella en auténticos contenedores de luz y de emoción, y donde juegan un papel fundamental los nuevos matices cromáticos a partir del amarillo, verde y azul.

La obra actual de María Braña incorpora parámetros emocionales que se alejan de la frialdad aséptica del minimalismo para proponernos traspasar los límites de la creación plástica que, de alguna manera, son reflejo de nuestras propias limitaciones. Sus aportaciones consolidan una obra que, germinada desde el mundo digital, da respuesta a una necesaria renovación de la abstracción pura, incorporando aspectos de índole personal y poético, mostrando cómo los mundos de la razón y el orden geométrico se pueden llegar a entender con otros más estimulantes, sensoriales y emocionales, para formar un todo perfecto.

«Traspasar el umbral», María Braña
Sala de exposiciones de la Casa Cultura
Pola de Siero (C/ Alcalde Parrondo, 30)
Lunes-Viernes: 17-21 h. Sábado: 11-13,30 h
Hasta el 19 de marzo de 2022


Santiago Martínez
 es profesor de Historia del Arte
saguazo@yahoo.es